Memoria: ¿Qué es, cuáles son sus tipos y cómo mejorarla?

Victoria MenesesJuly 2, 2024

La memoria es una función cognitiva que nos permite almacenar, procesar y retener información. Es crucial para el desarrollo y el aprendizaje humano, es decir, retener información también es tener conocimiento de decisiones y experiencias previas que han generado impacto en algún área de nuestra vida, como pasar un examen, aprender a hablar e incluso, andar en bicicleta. En este artículo exploraremos los tipos de memoria según la teoría de Richard Atkison y cómo es que podemos mejorarla.

Memoria a corto plazo

Es conocida también como memoria de trabajo, es donde se almacena la información por un breve periodo de entre 15 y 30 segundos. Es utilizada para tareas inmediatas como memorizar un número telefónico por un momento.

Algo importante a recordar, es que la memoria a corto plazo cuenta con una capacidad limitada. ¿Sabías que el número 7±2 conocido como el “número mágico” es el número de elementos que ésta memoria puede manejar? En el aprendizaje escolar, es importante que se ejercite la eficiencia de la memoria a corto plazo mediante prácticas como repetición y organización de información en bloques pequeños.

Memoria a largo plazo

La memoria a largo plazo funciona como el almacén donde se guarda la información por largos periodos, desde días hasta décadas. Tiene una capacidad básicamente ilimitada y tiene categorías dentro de ella misma como la memoria declarativa (hechos y eventos) y la memoria procedimental (habilidades y procedimientos).

Durante el periodo escolar, nos permite retener conocimientos adquiridos durante años de estudio, como cuando aprendes un nuevo idioma o habilidades matemáticas básicas. Hay técnicas como el repaso espaciado que te permiten trasladar información de la memoria de corto plazo a la memoria de largo plazo. Aquí, el sueño y el descanso cumplen una función fundamental para la constante mejora de la memoria.

Memoria sensorial

La memoria sensorial es la capacidad para retener información percibida a través de cualquiera de nuestros sentidos aunque por un tiempo muy corto. Actúa filtrando información para decidir qué es lo que pasa al siguiente nivel de procesamiento. Existen varios tipos de memoria sensorial, como la icónica (visual) y ecoica (auditiva). Esta memoria es esencial para percibir el mundo de una manera continua. Nos permite explorar de manera corta y eficaz lo que percibimos de primera instancia, como ver una película o en clase ver alguna presentación.

Comprender los tipos de memoria y su funcionamiento es esencial para mejorar nuestras habilidades de aprendizaje y retención del conocimiento e información. Cada tipo de memoria juega un papel importante en nuestro proceso de aprendizaje dentro y fuera del aula. Una manera efectiva de fortalecer la memoria de manera fácil y divertida es haciendo uso de herramientas didácticas como el Parafraquiz, de Parafrasist. Aquí podrás crear cuestionarios de tus temas o textos de examen y practicarlos en tiempo real, para que cuando termines puedas repasar y verificar tus respuestas o practicarlo de nuevo si lo consideras necesario. Puedes elegir el idioma, número y tipo de respuestas al igual que el nivel de dificultad.

Este tipo de prácticas junto con una rutina de estudio adaptada a tus necesidades, te ayudarán a agilizar tus habilidades de retención para así mejorar constantemente el estado de tu memoria y ayudarte a sacar las mejores calificaciones posibles.